Entrevista al Dr. Alvaro Martínez Juszczyk - Gerente de ALN

 

 

DIARIO LA REPÚBLICA  29.05.13

Ricardo Daher.

 

Dr. Alvaro Martinez Juszczyk – Gerente Asociación de Laboratorios Nacionales.

 

 

Los laboratorios están nucleados en dos cámaras, ¿qué laboratorios nacionales participan en la ALN, o al menos cuántos?

 

La Asociación de Laboratorios Nacionales es una entidad gremial  que nuclea  a treinta empresas farmacéuticas, de capital nacional y regional cuyo objetivo fundamental es promover el desarrollo  de la industria uruguaya, en el marco de la libre competencia y favorecer el acceso de nuestra población al consumo de medicamentos de alta calidad a precios razonables.

Este sector industrial ha sido declarado estratégico por el gobierno a través  del Gabinete Productivo.

Las empresas afiliadas a ALN con una clara y neta  vocación industrial, representaron en el año 2012 el 91% de las unidades que se venden en plaza, en tanto constituyeron el 65% en valores, lo que demuestra a las claras la alta participación de la Industria Nacional  en el mercado en materia de unidades a precios por demás accesibles que aseguran que más cantidad de uruguayos accedan a proteger su salud.

Por otra parte, además de los laboratorios transnacionales aglutinados en otra institución gremial, existe un número abultado de más de 40 empresas “escritorio” que aprovechan condiciones de mercado puntuales para competir en forma desleal con la industria instalada.

 

¿Los laboratorios nacionales tienen alguna dedicación especial, es decir medicamentos, vacunas?

 

Vea usted que cuando le decimos que la industria nacional abastece el 91% de los medicamentos que requieren los uruguayos, le estamos diciendo que nuestros productos abarcan la totalidad del espectro, desde aquellos que se indican para un simple dolor de cabeza hasta los del tratamiento de una enfermedad oncológica.

 

¿Existe investigación y desarrollo de productos propios, hay colaboración con las universidades u otras instituciones?

 

 Cada producto hecho aquí  es un desarrollo en sí mismo y es igual o mejor de los que se dispone en otros mercados. La producción en Uruguay refiere a lo que estrictamente se llama industria farmacéutica. Esto significa la elaboración de medicamentos  a partir de un principio activo que se importa. Por cierto, la elaboración de ese principio activo no se hace en América Latina y corresponde a otro tipo de industria que se llama farmoquímica.

 Paralelamente y en proyectos puntuales, se han realizado y se realizan emprendimientos de cooperación local entre algunas empresas y la Universidad de la República u otras organizaciones como el Instituto Pasteur y el  Clemente Estable.

 Esto debe ser incentivado desde todo punto de vista y se espera que en los próximos años se acceda a situaciones más frecuentes que impliquen una necesaria complementación en beneficio del país.

 

En los últimos años se han comenzado a exportar productos de laboratorios, ¿participa la  ALN en las exportaciones, en qué montos y con qué productos?

 

 En efecto, las exportaciones de la industria nacional de medicamentos han tenido un continuo crecimiento en los últimos años, donde en el año 2003 se registraron exportaciones por USD 14 millones y en el pasado año 2012 fueron del orden de USD 73 millones.

 Indudablemente la oportunidad de crecimiento está en el exterior, el mercado uruguayo está muy atomizado y absolutamente saturado de empresas competidoras, de allí que el gran desafío sea la exportación. Exportar no es sencillo, pero allí está el reto para empresarios locales que han demostrado su valía y su espíritu de emprendimiento.

 Los destinos son básicamente los países de Latinoamérica, sin perjuicio de que en los últimos tiempos se observan algunos destinos “exóticos” como Vietnam o algún país de África.

 

 ¿Los laboratorios nacionales abastecen a las farmacias, mutualistas o Salud Pública, en que porcentajes?

 

 La participación en el mercado se verifica a través de tres canales básicos: instituciones del  Estado con un  20 % de las ventas, instituciones mutuales con un 36% y red de farmacias y droguerías con un 44%.

 La Industria local es una importante proveedora de las instituciones del Estado, esto es, el Ministerio de Salud Pública, a través de los servicios de ASSE, Sanidad de las Fuerzas Armadas y Sanidad Policial.

Las empresas afiliadas a A.L.N. suministran más del 96% de las unidades de medicamentos que  consumen  los hospitales públicos del país.

 

¿Si el Estado reservara una parte de sus compras a las empresas nacionales, ¿los laboratorios locales tendrían un mayor desarrollo? 

 

Obviamente.

Esta práctica es una realidad en otros países que obstaculiza la participación de nuestras empresas en esos mercados. 

Todos los países del área protegen directa o indirectamente a su industria nacional. A nivel de MERCOSUR, Argentina y Brasil obligan a la instalación de laboratorios de control de calidad propios a aquellas empresas que pretendan exportarle, en Paraguay existe una preferencia nacional que va del 20 al 40%, en Ecuador es necesario instalarse para vender productos y así en la mayoría de los países, excepto Uruguay.

 Además es necesario en muchos casos como Argentina, Brasil, Colombia y otros que se deban inspeccionar nuestras plantas por parte de las autoridades sanitarias de esos países en forma previa a la exportación, independientemente de las autorizaciones dadas desde nuestro Ministerio. Uruguay tampoco hace esto, jamás inspeccionó o autorizó una planta del exterior.

 Hoy no existe ningún tipo de preferencia, ni tampoco históricamente tuvimos ningún trato preferencial. En realidad la fácil penetración de productos por parte de oficinas comerciales extranjeras desestimula la producción e inversión nacional

Entendemos que salvo lo establecido por el Gabinete Productivo que nos declara “sector estratégico”, nunca se ha hecho una adecuada valoración de lo que significa la industria farmacéutica nacional, la mano de obra que emplea, las inversiones en infraestructura edilicia y en tecnología, los impuestos que se pagan. En definitiva, la importancia de tener a disposición desde el punto de vista estratégico a un sector industrial que suministra el 91% de los fármacos que se consumen en el país, a precios muy competitivos y con seguridad y eficacia terapéutica comprobada.

 Existe una disposición que confiere un porcentaje de preferencia por industria nacional de un 8% plano en las compras del Estado, lo cual es absolutamente insuficiente e inadecuado a la realidad actual, máxime con un tipo de cambio funcional al importador. Por otra parte, se da la paradoja que cuando  el precio ofrecido es muy bajo y por lo tanto el componente de costo local no alcanza el 35 % de ese valor, el producto no puede ser catalogado como nacional y pierde el beneficio del 8% que lo pretendía beneficiar sobre el extranjero.

 Entonces, no existe a nivel de las compras del Estado -como sí existe en otros países- un estímulo  a la producción, a partir de pliegos de licitación que confieran puntajes por fabricación, trayectoria, buen cumplimiento anterior, etc.

 Una empresa local que fabrica, que está insertada en la problemática del país, que afronta históricamente los vaivenes de la economía, que ocupa mano de obra calificada, que paga sus impuestos, que tiene una trayectoria en plaza, lejos de beneficiársele en algo, tiene más dificultades y se le exige más que a un importador oportunista que en otros países como Brasil  se les conoce como empresas “golondrina” o “escritorio”.

 El mundo ha cambiado y  nuestro país también, por lo que se hace necesario adecuar viejas disposiciones y establecer claras políticas que apunten, no a una protección trasnochada, sino  de verdadero incentivo y en consonancia con el llamado país productivo que todos queremos.

 

 ¿Cuántas personas se ocupan en los laboratorios nacionales, y qué nivel de remuneración tienen?

 

 Las empresas del sector nacional constituyen una fuente de trabajo para  2.900 personas en forma directa y significan más de 1.000 trabajadores a través de servicios de terceros, en las áreas de vigilancia, limpieza, comedor y  otros servicios.

Nuestro personal de producción y control de calidad está constituido por un alto porcentaje de profesionales universitarios que representan el 15% del total ocupado por nuestro sector, y asimismo de operarios  altamente calificados. Es por lo tanto difícilmente  sustituible, por lo que su permanencia  en las empresas es de gran importancia para asegurar el normal funcionamiento de  las plantas de producción.

 Indudablemente cuenta con personal bien remunerado, clara y notoriamente ubicado por encima de la media del país.

 Nuestra actividad industrial  genera además puestos de trabajo en función de los distintos insumos que utiliza en la fabricación, envasado, depósito y distribución de medicamentos, a saber: industrias del vidrio, plástico, cartón, gráficos, servicios de transporte, etc.

 

 ¿Hay demanda de mano de obra calificada en el sector?

 

 Existe cada vez más, al influjo de las normativas nacionales e internacionales, una mayor necesidad de mano de obra calificada. Se requiere una capacitación permanente de los operarios, se demanda gran cantidad de químicos farmacéuticos que están presentes en toda la cadena de producción.

 Por ello, formar a nuestros funcionarios es un proceso largo y costoso que necesita de una industria fuerte y con perspectivas hacia el futuro. Si la Industria Nacional desapareciera o decayera, luego sería muy difícil volver a formar personal y técnicos en un contexto futuro.

 

 ¿Cuál es el nivel de los medicamentos producidos por las empresas locales?

 

 La elaboración de los productos farmacéuticos en Uruguay se realiza con los parámetros correspondientes, acorde a las mayores exigencias técnicas.

 La fabricación local de medicamentos implica la constante adecuación de nuestras plantas a las exigencias de normas internacionales. El cumplimiento de esas normas es controlado por el Ministerio de Salud Pública, que es quien confiere las habilitaciones correspondientes.

 Esta adecuación significa inversión edilicia, en equipamiento con nuevas tecnologías, aplicación de materiales acorde a las exigencias a cumplir, revisión permanente de los procesos de trabajo, capacitación, entrenamiento del personal, etc. Estas inversiones deben realizarse  en forma permanente  y continua, a efectos  de permitir la puesta al día, en consonancia  con los parámetros de calidad internacional, lo que implica importantes erogaciones.

 Los medicamentos producidos por la  Industria Nacional son absolutamente seguros.  Eso lo demuestra el crecimiento de la Industria Nacional de medicamentos en sus 100 años de vida. También se corrobora con el hecho de que en el mercado uruguayo más del  90% de los productos que se consumen son fabricados por la Industria Nacional.

 La seguridad y eficacia se asocian a la calidad de los medicamentos y están garantizadas por el énfasis que tanto los fabricantes como el organismo regulador Ministerio de Salud Pública (MSP), específicamente el Departamento de Medicamentos han puesto sobre las Buenas Prácticas de Fabricación y Control de Calidad y el Aseguramiento de la Calidad a través de las exigencias acordes con la normativa internacional GMP OMS 92. En este esquema sólo los laboratorios nacionales cuentan con el aval que las inspecciones anuales o semestrales del MSP les otorgan con referencia a la verificación de las Buenas Prácticas de Fabricación y Control de Calidad. Paralelamente, la aceptación en el mercado originada en la evaluación terapéutica –que sólo los profesionales médicos pueden realizar- ha otorgado un significativo liderazgo a los medicamentos de la Industria Nacional.

 Los medicamentos son además analizados a través de la Comisión para el Control de Calidad de Medicamentos (CCCM) –organismo bajo la Dirección Técnica del MSP- que controla la totalidad de los productos comercializados en plaza en ciclos de 18 meses.  Es importante señalar que Uruguay es el único país de América que cuenta con este tipo de contralor de los medicamentos en las propias bocas de salida como farmacias, mutualistas, etc.

 

 ¿Se fabrican bajo patentes o hay también producción de genéricos, y en que rubros?

 

 Nuestra Industria produce similares o genéricos de marca, es decir productos que no se encuentran bajo patente. Esta es indudablemente una gran problemática para el sector y para el país porque no se puede actuar de la misma forma respecto a productos bajo patente.

 La Industria Nacional asegura con su presencia el abastecimiento de  productos de calidad y accesibles.

 Uruguay constituye el mercado farmacéutico de menor precio en toda América Latina, esto se fundamenta en la alta competencia que genera nuestro sector al impedir los precios monopólicos.

 Por ello, la Industria se ha preocupado por adecuadas normativas que fomenten la competencia, que habiliten licencia obligatorias, que constituyan un marco necesario en materia de productos biosimilares que son la única alternativa a los costosos biotecnológicos, imposibles de acceder incluso en países del llamado primer mundo.

 

 ¿ Desde la Dirección de Industria se busca promover el sector de biotecnología, ¿cómo consideran esa iniciativa y que pasos se deben dar?

 

 La Dirección de Industrias y el propio Ministerio de Industrias, Energía y Minería, han mostrado un marcado interés y preocupación en esta materia que se sustenta en la necesidad de que Uruguay pueda acceder a estos productos, con lo que  coincidimos plenamente  y  apoyamos en todos sus términos.

 En forma terminante decimos que si no existe una normativa en materia de biosimilares seguros y eficaces  que facilite su incursión en el mercado, nuestro país habrá perdido una gran batalla en la que todos sus habitantes seremos altamente perjudicados.